
Científicos de Intel han desarrollado una interfaz cerebral capaz de diferenciar entre palabras utilizando un escáner de resonancia magnética que mide 20 000 puntos de actividad en el cerebro. El proceso es bastante complejo, y depende de una serie de preguntas con las que por ejemplo se buscaría la palabra “manzana” al activarse la parte del cerebro relacionada con el apetito.
Las pruebas preliminares del sistema han mostrado que el ordenador puede calcular palabras revisando modelos cerebrales similares y buscando diferencias claves que sugieren cuál podría ser la palabra.












